jueves, abril 19, 2012

El nuevo "Superhombre" ya está aquí!

Recientemente finalicé la lectura de "Little Bets", un libro cuya tesis se basa en la experimentación a base de pequeñas "apuestas" con el fin de testear posibles ideas de negocio o productos. El fundamento de dicha tesis radica en el hecho que, según el autor, en un mundo tan incierto como el que vivimos tiene poco sentido planear todos y cada unos de los detalles de un producto potencial o idea de negocio. Visto asi, y en base a los ejemplos que el autor provee, no parece una mala aproximación al emprendimiento.


No obstante, lo que me más me ha llamado la atención del libro es el hecho que abundan las referencias a otros ensayos sobre emprendimiento (como por ejemplo "The Pixar Touch", "Breaking the Chasm" y muchisimos otros). Al ver el continuo flujo de este tipo de referencias en el libro, me he dado cuenta por primera vez (quizás un poco tarde) que se están estableciendo los pilares de una nueva cultura asociada al emprendimiento. Todas estas referencias contribuyen a la creación de mitos (por ejemplo las empresas creadas en los garajes o sin ningún recurso economico) y, evidentemente, de sus héroes, ya sean anónimos (como el empresario que, a pesar de fracasar muchas veces, no se da nunca por vencido) o con nombre y apellidos como el ya mártir de esta cultura, Steve Jobs, que en paz descanse. Si os fijáis, el emprendimiento tecnológico hasta ya tiene un lugar de peregrinación: Silicon Valley. Son particularmente relevantes en esta cultura hitos como por ejemplo el ya famoso discurso que Jobs ofrecio en Stanford el 2005.

Todo este material delinea inevitablemente un arquetipo de hombre emprendedor. Como es sabido, en todos los movimientos intelectuales, y en particular políticos, siempre existe la noción de Superhombre o modelo ideal de hombre (o mujer) que define dicho movimiento. La historia nos brinda multitud de ejemplos: el hombre ario del nacionalsocialismo (descendiente del Superhomre de Nietzsche), el modelo de hombre del movimiento verde que recicla, compra productos locales y va en bicicleta, el nuevo hombre soviético, ... solo por mencionar algunos.

Pasa lo mismo con el emprendimiento. Me atreveria a decir que el Superhombre del emprendimiento tendría las siguientes características:
  • Creatividad, con la que afrontar los problemas de un modo no convencional
  • Curiosidad por las cosas que le rodean, lo que le lleva a preguntarse continuamente como mejorarlas
  • Flexibilidad y capacidad de adaptación al medio cambiante (resiliencia)
  • Capacidad para aprender rápido de los errores
Lo bueno es que, todas las referencias que he leido sobre el emprendimiento (que no son muchas en absoluto!) tienen un punto en común muy importante: con tesón se pueden adquirir todas las características arriba mencionadas. Estas referencias son pues herramientas que están a caballo entre un libro de autoayuda y un envagelio del emprendimiento al que sus seguidores pueden acudir para buscar consejo.

Yo mismo creo que muchas de las características del Superhomre del emprendimiento son buenas, pero al leer este tipo de libros no puedo evitar quedarme con la impresión o el regusto de que todo hombre que no se ajuste a las características del emprendedor es menos valioso. ¿Que nos queda para los que carecemos de estas características y que no nos planteamos ser emprendedores? muchos de las referencias sobre emprendimiento obvian que aunque una persona no sea emprenededora tendrá otras características profesionales que la hagan igualmente importante en otros aspectos o situaciones.

Este hecho se agrava con la situacion actual de crisis por que parece que todo lo que venga del emprendimiento es bueno y lo demas es accesorio. Como se piensa que el emprendimiento va a ser la solución a todos nuestros males económicos (por la potencial capacidad de generacion de riqueza y empleo), el no ser emprendedor no parece ser una buena opcion de futuro.

1 comentario:

  1. Pel que expliques, més que una cultura de l'emprenedoria en diria una religió ;) Bona reflexió! Per cert, què tal per EUA?

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